
Había un muchacho que era el primero en todo, pero nunca supo si era un buen estudiante, atleta, hijo, hermano o amigo.
Un día estese dejó morir... camino al cielo un angel le preguntó:
¿Por qué lo hiciste si todos te querían?
El muchacho respondió: "hay veces que vale más una palabra de consuelo, que todo lo que se siente y no se dice". Sabes cuando estuve en la tierra, nunca me dijeron "estoy orgulloso de ti, gracias por ser mi amigo, ni te quiero mucho".
El angell se quedó pensativo y el muchacho añadió: ¿Sabes que es lo que más duele? que todavía espero oirlo algún día. El angel abrazó al muchacho y le dijo que no se preocupara más pues de ahora en adelante no tendría compañía y el amor que siempre quizo, y agregó: "Dios siempre te decía al oído cuanto te ama", pero tu nunca lo escuchastes, recuerde: nunca pierdas la oportunidad de decirle a alguien lo importante que es para tí...
Gracias María del Carmen por el mensaje.